Una vecina de Oviedo de 79 años relata su espera tras solicitar su derecho a la muerte asistida en septiembre de 2022, asesorada por Derecho a Morir Dignamente, ante la falta de expectativas para vivir
C.D.M. intenta no emocionarse para que su relato no se vea interrumpido por las lágrimas. Dice que quiere que se entiendan bien las razones por las que ella, a sus 79 años y siendo como es una mujer creyente que adora a su familia, ha decidido acogerse a la ley que regula la eutanasia, aprobada en marzo de 2021. “Pedí ayuda para morir porque para mí no es vida seguir sufriendo de día y de noche con dolores para los que no hay tratamiento. La única pena con la que me voy es por mi familia, porque también está sufriendo”, resume con la voz entrecortada.





