Un principio fundamental en una sociedad democrática es la separación entre las diferentes religiones y los poderes del Estado. La sociedad debe regirse por la voluntad de toda la ciudadanía y no por la presión de una determinada comunidad religiosa. La separación Iglesias/Estado es un primer escalón imprescindible para un funcionamiento democrático.
«¿Nacionalcatolicismo en la sede de la soberanía popular?» por Francisco Delgado
El jefe de las y los católicos (que representa, aproximadamente, tan sólo al 10% de la población española…




