El lunes 2 de marzo de 2026, coincidiendo con el inicio del período de escolarización, se presentó públicamente la Campaña Unitaria 2026 Por una escuela pública y laica. Religión fuera de la escuela, impulsada por 68 organizaciones de ámbito estatal: asociaciones laicistas, sindicatos de enseñanza, federaciones de familias, organizaciones feministas, grupos de cristianos de base y partidos políticos . Entre los firmantes figuran Europa Laica, la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado (CEAPA), la Confederación de Sindicatos de Trabajadores/as de la Enseñanza (STEs-i), la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras, Izquierda Unida y Podemos.
La campaña se articula en torno a un manifiesto titulado «Hacia la plena laicidad del Estado y de la escuela», que recoge las siguientes demandas principales:
- Sacar la religión confesional de la enseñanza de forma inmediata.
- Dejar de financiar con dinero público el adoctrinamiento religioso en cualquier centro escolar.
- Potenciar la Red Pública de Enseñanza y eliminar progresivamente los conciertos educativos.
- Derogar los Acuerdos con la Santa Sede y con otras confesiones que permiten impartir religión en la escuela.
- Garantizar la libertad de conciencia del alumnado frente a imposiciones religiosas en el ámbito escolar.
El manifiesto denuncia que los gobiernos mantienen en centros públicos a docentes designados por los obispos con la misión de «cristianizar a la comunidad educativa y hacer proselitismo religioso», y alerta de que «se segrega al alumnado por motivos ideológicos desde los tres años» . Según el coordinador de la campaña, Sergio López, el 57,15% del alumnado en centros públicos ya no se matricula en Religión, porcentaje que cae al 13,15% en los centros concertados.
Repercusión en prensa
La campaña logró presencia en agencias de referencia (Europa Press, Servimedia) y en medios progresistas y especializados:
- Tercera Información destacó el apoyo de 68 organizaciones de todo el Estado, «principalmente del ámbito educativo».
- AraInfo se ha hecho eco de la campaña, destacando la implicación en la misma de MHUEL, organización laicista aragonesa. Previamente también había recogido una nota de esta organización en la que respondía a otro medio, defendiendo que: Solo una escuela pública fuerte y bien financiada garantiza una libertad real.
- Europa Press distribuyó la noticia con el titular «Casi 70 organizaciones sociales, políticas y sindicales piden sacar la religión de la escuela «de forma inmediata»», dando cobertura nacional a la convocatoria.
- Público recogió la nota de Europa Press con especial énfasis en la denuncia de la financiación pública del adoctrinamiento religioso y la demanda de suprimir los conciertos educativos.
- Religión Digital cubrió la campaña con un enfoque informativo neutral, reproduciéndola a través del hilo de Europa Press.
- Servimedia publicó la noticia bajo el titular «Organizaciones sindicales, laicistas y educativas lanzan una campaña para sacar la religión de la escuela».
- Diario Siglo XXI recogió igualmente la información de Servimedia.
Por otro lado, El Salto ha publicado un artículo de opinión de dos trabajadoras andaluzas de la enseñanza y madres de la pública: Por una escuela pública LAICA, inclusiva y respetuosa.
Reacción del sector ultracatólico
La respuesta desde los medios vinculados al catolicismo ultraconservador fue inmediata y utilizó un lenguaje marcadamente combativo:
- ABC tituló su información como «Campaña de acoso contra la asignatura de Religión», encuadrando la iniciativa como una «ofensiva» ideológica.
- Vida Nueva la presentó como un «ataque a la asignatura de Religión», enfatizando que la materia es cursada por «el 56% de los estudiantes».
- Alfa y Omega, publicación de la Conferencia Episcopal, recurrió al discurso de la CEE, que trata de «alejar la materia del eterno debate político» y defiende su contribución «al bien común».
- InfoVaticana adoptó el encuadre más político, vinculando la campaña a la próxima visita del Papa León XIV a España (prevista del 6 al 12 de junio de 2026) y calificándola de «primera ofensiva laicista» destinada a «condicionar el ambiente político» y «forzar a las instituciones a exhibir distancias con la Iglesia».
- Religión Digital dio cobertura a la reacción del sindicato de catequistas de centros educativos estatales y de la organización Escuelas Católicas: Escuelas Católicas y los profesores salen en defensa de la asignatura de religión y advierten de un «laicismo excluyente».
- Diario Siglo XXI también se hizo eco de la nota del sindicato de catequistas de los centros educativos estatales.
El patrón común en estos medios es la inversión del marco narrativo: frente al lenguaje de derechos, laicidad y separación Iglesia-Estado utilizado por la campaña, los medios ultracatólicos responden con términos como «ofensiva», «ataque» y «acoso», presentando la asignatura de religión como un derecho amenazado y no como un privilegio cuestionado. Asimismo, hablan «laicismo excluyente», retomando el marco de la supuesta «laicidad positiva», por la que se pretenden tergiversar los fundamentos del laicismo para defender el multi-confesionalismo o pluri-confesionalismo. Resulta especialmente significativo que InfoVaticana conecte explícitamente la campaña con la visita del Papa, revelando que estos sectores perciben ambos eventos como parte de una misma disputa cultural y política de largo alcance.





